¿Tienes problemas de memoria?
¿Notas que a veces te faltan las palabras? ¿Sientes que tu mente se comporta de
forma caótica y no consigues organizarte? ¿Observas que te falta cierto orden, que
el estrés te va comiendo y el tiempo corriendo en tu contra? ¿Tienes que
apuntar todo porque ves que tu cerebro ya no quiere o no puede trabajar como
antes? Pues, alégrate, porque aquí vas a conocer a un magnifico nutriente de tu
cerebro, un sustento que no te dejará indiferente, cuyos efectos vas a notar desde
el primer día que lo pruebes.
Existe un maravilloso aliado
que juega un papel determinante en la fluidez,
la comunicación y el crecimiento de tus membranas celulares: la Fosfatidilserina (FS), definida como un
fosfolípido, es también, el principal componente de la membrana celular. Interviene
en numerosas funciones de la actividad neuronal.
Su
menor presencia en el cerebro con los años es una de las
causas del posible desarrollo de enfermedades tales como el deterioro de la memoria asociado a la edad, el Alzheimer, Parkinson,
algunas demencias, depresión o
trastornos en déficit de atención. La pérdida de la memoria se asocia con
la edad avanzada y resulta tan angustioso para la persona que lo sufre como para la
familia. El deterioro de la función mental así como la memoria, el conocimiento
o los estados de alerta tienen mucho que ver con la disminución de la
FS. Ésta ha demostrado tener una excelente biodisponibilidad
cuando se ingiere de forma oral apareciendo niveles elevados en sangre a los 30
minutos de tomarla.
Además de ser un componente
importante de las celulares neuronales, la FS estimula la liberación de varios neurotransmisores (sustancias químicas que
llevan información de una neurona a otra) como la acetilcolina y la
dopamina.
La
acetilcolina desarrolla un papel importante tanto en el
sistema nervioso central, como en el sistema nervioso periférico, estimulando,
de esta manera, la memoria y el aprendizaje. Es el principal transportador químico de la memoria y controlador de
habilidades motores.
Con la edad, este componente nativo de
nuestro cerebro se va agotando, desencadenándose
el temido deterioro cognitivo. Después de destacadas investigaciones, ha
quedado evidenciado que la suplementación de la FS ayuda a mantener
las capacidades cerebrales e incrementar la actividad cerebral. Pero también:
-Mejora el estado de ánimo ayudando a combatir la depresión. Hay un
estudio sobre mujeres con una edad promedio de 73 años hospitalizadas y con depresión.
Tras la ingesta del fosfolípido durante 45 días, todas demostraron una clara
mejoría general. Varios ensayos sugieren
que la deficiencia de este nutrimento está ligado indudablemente a la
depresión. Ayuda, pues, a reducir los síntomas de ésta (al estimular la producción
de dopamina), como irritabilidad, insomnio, pensamientos negativos o pérdida de
apetito.
-Es un soporte natural de los fosfolípidos que constituyen dos terceras
partes de la estructura del cerebro.
-Actúa como un antioxidante para proteger el cerebro contra el estrés
oxidativo.
-Ejercicio: la FS mitiga el exceso de cortisol sobre
todo con el entrenamiento intenso. Éste genera cortisol que degrada el músculo.
El objetivo de muchos atletas es desarrollar la musculatura de manera más
eficaz.
-Presenta un efecto estabilizador: es decir, funciona regulando los
procesos cerebrales y manteniéndolos en niveles adecuados. Es un equilibrador
natural de la excitación y el letargo.
-Agudiza la concentración mental, intensifica la claridad mental y contribuye
con la capacidad del aprendizaje.
La FS es fácil
de conseguir en centros dietéticos y su toma no presenta ningún riesgo ni interacción con medicamentos.
Si quieres mejorar tus funciones neuronales y elevar
un poco tu estado de ánimo, este es tu nutriente. Y no te pierdas la siguiente entrada:
la Acetil-L-Carnitina, un magnifico colaborador de la fosfatidilserina para
potenciar y mejorar las funciones cognitivas y neuropatías. Se obtiene un
poderoso efecto sinérgico al combinar ambos nutrientes. Pero eso ya lo tendrás
que leer en el siguiente artículo.
Aquí tienes algunos artículos
académicos sobre la fosfatidilserina:
(Farell TD, Pearl M. Hormonal efectos of
phosphatidylserine during 2 weeks of intense training. Abstract presented
at: National Meeting of the American College of Sports Medicine; June, 1998;
Orlando, Fla)
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0165572804000529.
(periódico de neuroinmunología, 2004).
Uno de los estudios más
importantes ha sido realizado bajo la dirección del doctor T. Crook del “Memory
Assessment Clinic” de Bethseda, Maryland.
Este estudio en doble ciego
se realizó simultáneamente en Vanderbilt University, Stanford University School
of Medicine y en Italia: 149 pacientes de 50 a 75 años recibieron durante 12
semanas 100 mg de Fosfatidilserina tres veces por día o placebo. Al cabo de
tres semanas, los pacientes suplementados realizaron importantes mejorías sobre
tres variables esenciales: memorización de los nombres y de las caras,
aprendizaje de nuevos nombres y reconocimiento visual. Los progresos eran aún
más significativos cuando la situación inicial era más delicada.
Se observaron además otras
mejorías: mayor capacidad para memorizar los números de teléfono y localización
de algunos objetos, mayor concentración para la lectura y la conversación.
Algunos de estos progresos duraron hasta cuatro semanas después de finalizar la
suplementación sugiriendo así una contribución de fondo de la Fosfatidilserina
a los tratamientos de deficiencias cognitivos.
Sobre la base de las mejoras
obtenidas, el doctor Crook calculó que el “reloj cognitivo” de los
participantes había remontado 12 años atrás, algo realmente significativo.
Varios estudios llegaron a la misma conclusión: los suplementos de
Fosfatidilserina pueden mejorar el aprendizaje, la memorización, las
capacidades cognitivas, la concentración y otras funciones cerebrales.


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