Hace años que sufro de
piernas pesadas, doloridas, hinchadas; la mala circulación se me acumulaba en éstas
y esto se convirtió en mi pequeño tormento durante tiempo.
Conocía todos los remedios
contra la pesadez e hinchazón de piernas y no solo los conocía, sino que los
ponía en práctica y aunque esto ha servido para mejorar mucho el estado de mis
piernas, no conseguía eliminar completamente esta dolencia o característica que
me ha acompañado siempre.
Tanto la acupuntura como los
drenajes linfáticos jugaron un papel importante en la evolución de la
circulación de mis piernas. Y aunque todo ha sido siempre de una ayuda
excepcional, hoy te puedo decir que hay dos plantas fundamentales que para mí
han supuesto una clara victoria sobre la genética. ¿Quieres saber cuáles son? ¿Quieres
que te diga cómo preparar un agua milagrosa de forma sencilla? ¿Quieres beber algo que no sólo mejorara la
circulación de tus piernas, pero que además tiene infinitas propiedades
beneficiosas para la salud?
Déjame hablarte de la menta y la hierbabuena. Incorporadas
en mi día a día, fui descubriendo otras muchas propiedades beneficiosas para la
salud.
Ambas hierbas aromáticas pertenecen
a la misma familia siendo la hierbabuena una variedad de mentas, la mentha
spicata. Pero… ¿Qué fue lo que me aportaron?
El principio activo de estas
plantas es el mentol. Potente aromático,
empleado mucho en medicina por sus cualidades curativas, presenta las
siguientes propiedades:
-Es altamente refrescante; convirtió cada vaso de agua en un potente y mágico
néctar. Aunque siempre recuerdo que el agua hay que tomarla sola y es lo que el
cuerpo necesita para limpiar, no está de más tener una botella con hierbabuena
y menta para alternar con el agua.
-El mentol mejora la circulación, lo que hizo que
me sintiera mucho más ligera.
-La menta que se utiliza con
fines medicinales mejora la mayoría de
los problemas gastrointestinales, como indigestión, cólicos, nausea o
flatulencias. La menta es buena para tratar problemas de colon irritable. Es un
gran aliado en dolencias del sistema digestivo.
-Mejora la asimilación de alimentos.
-Despeja las vías respiratorias.
-Por su contenido en
flavonoides (hesperidina, diosmina), es antiinflamatorio
y analgésico.
Y ha sido esta
característica última la que más he notado. Su efecto antiinflamatorio ha
mejorado notablemente y desinflamado tanto mis piernas como todo el sistema
gastrointestinal. Y esto es importante dado que sentirse ligero es uno de los principales síntomas de salud. La
pesadez, la inflamación interna, son obstáculos siempre para disfrutar de una
vida más plena y más sana.
La pesadez no te deja
moverte ejercitarte, algo básico para nuestro equilibrio general y nuestra
salud. Si notamos las manos, los pies, el estómago pesados, ¿te sientes bien?
Hemos aprendido quizá a
vivir con ello. Sin darnos cuenta de que es una condena interna que nos impide
estar y vivir ligeros.
¿Cómo
tomo estas plantas? La preparación no puede ser más sencilla: en
una jarra de agua añado un puñado de menta y hierbabuena, picándolas un poquito
para que suelten su aceite esencial, rico en mentol. También puedes calentar el agua con las hojas sin llegar a
que hierva y dejar que enfrié.
Tendrás un agua casi
milagrosa y llena de beneficios. Como todo, sin excesos, experimenta con este agua. No hay nada como tu propio cuerpo para
hablarte de los efectos de lo que le das. ¡Cátala
y cuéntame!

