
Que
el alimento sea tu medicina y tu medicina, tu alimento, decía Hipócrates el
llamado padre de la medicina.
Cuando
comemos bien, nuestras células nos lo agradecen. Tenemos que planificar nuestra
dieta en nutrientes que por un lado construyen la célula, por otro lado
impulsan su energía y finalmente ayudan a repararla. LOS ALIMENTOS CONTIENEN INFORMACIÓN QUE HABLA A NUESTRAS CÉLULAS.
El
súper alimento que te presento hoy, cumple esa función con creces: LOS GERMINADOS y te daré razones
suficientes para que empieces a tomarlos desde ya.

¿QUÉ ES UN GERMINADO? Imagina que una semilla es como una
“bomba desactivada”, llena de nutrientes que sólo necesita de una pequeña ayuda
para “explotar”. Las semillas contienen un embrión en su interior que se activa
con un poco de agua; esa es la “señal” que les indica que debe empezar a
crecer. Este inicio de su vida es también su mejor momento, porque la semilla alberga todo su potencial de
crecimiento en el interior, energía que tú podrás consumir para nutrirte y
embellecerte por dentro y por fuera. Para germinar con éxito, hay tres
conceptos básicos: humedad, calor y oscuridad.
¿Te
atreves? Con estas razones, seguro
que germinas hoy mismo soja, lentejas o garbanzos…
1-ESTAS SEMILLAS EN FASE DE CRECIMIENTO
CONTIENEN MUCHAS MÁS VITAMINAS, MINERALES, ENZIMAS (PROTEÍNAS ÉSTAS NECESARIAS
EN LAS REACCIONES QUÍMICAS DEL METABOLISMO), ÁCIDOS GRASOS Y FIBRA. Podemos
hablar de aumentos destacados en todos los nutrientes que pueden alcanzar el
300% con respecto a la fase inicial de descanso de la semilla. Su riqueza en
enzimas, clorofila, aminoácidos, minerales, vitaminas y oligoelementos vivos
los convierte en uno de los alimentos más completos que podemos tomar. Adereza tus
ensaladas, tus sopas, tus platos calientes o frios. Siempre son un excelente
aliado de salud y de placer.
2-ES ECONÓMICO Y FÁCIL DE PREPARAR: Sólo
necesitas agua. Con ésta, la semilla duplica su volumen y se rompe la cáscara
protectora. Las enzimas se activan y provocan una serie de transformaciones
hasta convertirla en un alimento fácilmente asimilable y nutritivo: Una vez que
la semilla brote puedes exponerla al sol para que siga creciendo y generando
suficiente clorofila. Yo lo hago de la siguiente manera:
Primero,
las pongo en remojo durante 24h en un bote transparente en una zona oscura, sin
luz en esta primera etapa.
Después
de este tiempo, se enjuagan y se ponen en un germinador. Si no tienes, las vuelves
a poner en el recipiente y cambias el agua cada 6h-8h. En lugar de la tapa usa
una media y una goma. A las 48h quitamos todo el agua, manteniendo sólo
humedad.
El
frasco debe quedar inclinado hacia abajo para que se escurra bien toda el agua.
Este procedimiento se repite 2 veces en los días consecutivos, por la mañana y
por la noche. Se pueden comer desde el segundo día, cuando haya salido el
brote. O puedes esperar hasta 5 días si buscas el brote más grande.
Cuando
los germinados tengan unos 2 cm de largo, puedes ponerlos en un sitio luminoso,
para que las hojas vayan adquiriendo su color verde.
Una
vez terminado el proceso de germinación, los brotes se pueden guardar en nevera
donde se conservarán sin problema durante más o menos una semana.
3-IDEALES PARA LA PÉRDIDA DE PESO: dado
que los brotes son también ricos en fibra y bajos en calorías, nos ayudarán a
perder peso gracias a su enorme poder saciante y nutritivo: cuando queremos
adelgazar, es fundamental que demos al cuerpo los nutrientes suficientes para
que éste quede saciado. Con los germinados lo tenemos asegurado. Incluye los
brotes en tu dieta: garbanzos, lentejas, soja, ajo, brócoli. La oferta es infinita.
Su
riqueza nutricional los convierte en poderosos saciantes, que tú mismo podrás
comprobar. Descubrirás su eficacia con placer.
Tómalos
crudos, su enorme cantidad de enzimas los hace muy digeribles incluso a
personas con problemas digestivos. Además su sabor es delicioso. Te animo a que
lo compruebes y luego me cuentes. ¡¡Corre, prepara unos brotes ya!!









